miércoles, 12 de octubre de 2016

LA MERIENDA DE MI ABUELA

Una historia de vida más...


Nunca podré escapar del pasado. Está siempre presente, por eso me cuesta tanto confiar en la gente. Estoy bien solo. No, no es cierto es una mierda.

De mis padres solo se diferentes verdades que ocultan que nunca se interesaron por mí. Desaparecieron de mi vida casi antes de tenerme y también de la vida de la de mis abuelos, los de mi madre. Mi padre no tenía familia. Fueron estos los que cuidaron de mí, mis verdaderos padres. Ellos habían sufrido mucho por mi madre, su única hija.

Con mis abuelos la cosa fue bien los primeros años, de lo poco que me acuerdo. Cuidaban de mi como si fuera su más precioso tesoro. A pesar de estar agotados en la vida, de las cargas que habían soportado, siempre tenían fuerzas para estar pendiente de mis pequeños progresos en la vida. Además, por lo que dicen no fui un bebe tranquilo y di mucha guerra.

Mi abuela iba a buscarme al colegio, como muchas otras abuelas, y siempre me llevaba el mejor de los bocadillos. Yo era de los que comía poco, pero la merienda era mi comida favorita. Mi abuelo era más regañón, pero siempre estaba pendiente de mí.

Mi abuelo dejo de trabajar desde el accidente. Era un poco quisquilloso y muy poco hablador, pero siempre me dejaba ver la televisión y me llevaba al parque.

Antes de que yo naciera mi madre empezó a enfermar. La abuela cuando me contaba alguna cosa de mis padres siempre lloraba, asique yo evitaba preguntar. Mi abuelo no quería ni oír hablar de mi padre. A veces se enfada solo con mirarme porque decía que me parezco mucho.

Una noche que mi madre había salido con mi padre, mi abuelo tuvo que salir de noche a buscarla porque debía estar enferma y algo gordo pasaba. Y entonces mi abuelo tuvo el accidente. Se rompió muchos huesos y alguna cosa de dentro. 

Desde entoences no pudo volver a trabajar en la fábrica. Tuvieron que vender el coche y otras muchas cosas para pagar a los médicos de mi madre, para su enfermedad. Pero no encontraron su cura y por eso tuvo que irse.

Nada más nacer yo, mi madre se fue con mi padre muy lejos para curarse. Vivimos tranquilos y nunca sabiamos nada de mis padres, o al menos a mí no me decian nada. Mi abuela siempre me decía que estaban muy lejos por la enfermedad de mi madre. Yo la oía rezar por ellos, bueno mi abuela siempre rezaba.

Cuando yo tenía casi 7 años mi abuelo se puso enfermo, bueno parece que ya estaba enfermo, pero había escondido muy bien su enfermedad, Alzheimer. La nueva carga para mi abuela empezó a dejarla sin energías. Una noche mi abuelo no volvió a casa y terminó ingresado en un hospital, se había perdido por la calle y había cogido mucho frio. Pronto volvió a casa, pero ya no parecía mi abuelo y no se acordaba de mí, se enfadaba todo el rato y a veces me pegaba. 

Mi abuela me decía que era por su enfermedad y yo me hacía el duro por mi yaya, porque ella sí que era valiente. Era muy triste ver a mi abuelo cada día más perdido y a mi abuela más pequeñita y yo iba creciendo.

Así debieron pasar dos años entre sustos, peleas y bajones. Mi abuelo cada día iba a peor y ya apenas se levantaba de la cama. Ahora él dormía en mi cuarto y yo dormía con mi abuela, bueno cuando la dejaba dormir. Mi abuelo la llamaba a cada rato. Yo iba a veces, pero siempre me echaba de allí o me decía cosas horribles.

Un día al volver del colegio, al entrar en casa una vecina me dijo que se habían tenido que llevar al abuelo al hospital, y que pobrecita mi abuela lo que le había tocado con mi madre y con el abuelo y encima cargando conmigo, y por supuesto como siempre aleccionándome para que me portará bien. Me dio las llaves de casa y siguió hablando por su teléfono. Yo subí a casa, ya estaba acostumbrado a quedarme solo alguna vez. La abuela me había dejado una nota que me decía que tenía mi bocadillo en el horno y que intentaría volver para cenar.

Esa tarde no tenía deberes asiqué me puse a ver la televisión y me debí quedar dormido. Me despertó la puerta. Era otra vez la vecina para decirme que igual la abuela no vendría a dormir y que me portará bien. Desde luego estaba enfadada porque ya tenía bastante con lo suyo como para ocuparse de mí, asique entro en la cocina y saco algo de la nevera y me dijo que cenara y me acostará sin protestar, ella tenía que bajarse, asique por la mañana me tenía que levantar e irme al colegio.

Yo no cene porque no tenía gana y me fui a la cama, me costó dormirme. Por la mañana me levanté muy tarde y corriendo me fui al colegio.

Cuando volví a casa estaba la abuela dormida en el sofá, tenía muy mala cara, esta despeinada y muy viejita. Me acurruque a su lado y espere a que despertará.

El abuelo tenía que quedarse en el hospital y ella, aunque intentaba no llorar se le escapaban lagrimas mientras me explicaba cómo íbamos a organizarnos. Ya eres mayor y tienes que ayudarme.

Pasaron muchos días, quizá meses, yo no veía apenas a la abuela que venía a casa cuando yo estaba en el colegio y me dejaba la merienda y la cena preparada en el horno. Durante el fin de semana si la veía un rato más, venía cargada con ropa del abuelo para lavar y bolsas con comida, pero hacia muchas cosas en la casa y enseguida se iba. Un día le pedí ir a ver el abuelo, pero me explico que se tardaba más de una hora en llegar y que además era muy costoso y ahora teníamos que apretarnos el cinturón.

Un día cuando llegue del colegio me di cuenta de que mi abuela no había estado en casa, no tenía ni bocata, ni cena, asique me tome unas galletas con leche. Mi abuelo se había muerto.

Mi abuela seguía cuidándome y preparándome esos maravillosos bocatas. Yo sabía lo triste que estaba porque algo les faltaba a los bocatas.

Un día llegue a casa y mi abuela estaba gritando a un señor que no me gustó nada. Cuando éste me vio, no sé qué dijo de que yo era un mocoso y que si mi abuela quería seguir conmigo tendría que pagarle. Mi abuela se derrumbó al verme y se echó a llorar. Pagarle, me pregunte, no entendía nada. Asique le dije que dejara en paz a mi abuela y empezó a empujarme e insultarme como si yo le hubiera hecho algo. Ese personaje salió gritando y advirtiendo a la abuela que lo hacía por su bien.

Mi abuela derrumbada en sofá no paraba de llorar, yo le preguntaba, pero era como si algo muy fuerte dentro de ella no la dejará hablar.

Ese desagradable personaje era mi padre que venía a decir a la abuela que su hija también se había muerto. Mi abuela no pudo explicarme más cosas de mi padre. Ese día fui yo el que le calentó la sopa a la abuela para cenar, pero apenas la probo. Creo que se pasó la noche llorando. Yo solo estaba triste por mi abuela y si, estaba muy enfadado porque sabía que mi padre había venido hacer daño a mi abuela.

No me equivocaba, mi abuela andaba nerviosa todo el día. No volví a ver a mi padre, aunque creo que mi abuela si le veía y mi abuela le daba dinero. De lo poco que teníamos mi padre se llevaba una parte. Mi abuela no me lo dijo nunca, pero yo lo sabía.

Cuando cumplí 12 años mi abuela y yo fuimos a tomar tarta a una cafetería. Solo podíamos ir en ocasiones muy importantes. Mi abuela tenía mucho catarro y debió coger más frio esa tarde porque se pasó toda la noche tosiendo. Yo no podía dormir, era la primera vez que pensé que solo tenía a mi abuela y que podía quedarme si ella. Me fui a su cuarto a llevarle una manta y estaba muy caliente, asiqué llame al médico que tardó mucho en venir.

Mi vida se quedó parada ese momento. Solo me acuerdo de mi abuela acurrucada con su mirada triste. Entonces me entro mucho miedo. Fue su última mirada, no llego al hospital.

Pase a vivir en un centro con otros niños que tampoco tenían quien les cuidara. Ahora sé que mi padre se quedó con lo poco que tenían los abuelos. Un día me dijeron que iba a tener una visita de mi padre, pero nunca llego a visitarme. La verdad que no quería volver a verle. Luego me explicaron que de nuevo estaba en la cárcel.










sábado, 8 de octubre de 2016

Los superheroes de nuestra sociedad

EL INDISPENSABLE PAPEL DE LOS ABUELOS


Los que hemos tenido la suerte de poder disfrutar de nuestros abuelos sabemos el valor de estas relaciones. Difícil es mejorar la atención entrañable de los abuelos a los nietos.

El papel que han tenido tantos abuelos en los últimos años no solo ha sido un regalo para los nietos, sino una posibilidad de existencia para los mismos.

La incorporación de la mujer al mundo laboral sin las medidas necesarias para una adecuada conciliación, ha ido aumentado la edad de ser madres y ha bajado la tasa de natalidad en los límites actuales. Pero que hubiera sido de tantas familias sin el papel cuidador y conciliador de los abuelos, seguramente no se hubieran podido plantear ni siquiera tener hijos.

En muchas familias ha sido imprescindible el papel de estos abuelos. Estos han seguido ejerciendo en el papel incondicional de padres y han apoyado totalmente a sus hijos en la conciliación con sus nietos. Ha cuidado de éstos para que sus hijos hayan podido seguir trabajando.

El crecimiento de las guarderías afloro para dar respuesta a esta conciliación, pero no todas las familias podían costearse estos gastos. Ha sido después, cuando han ido surgiendo ayudas para apoyar estos gastos, que como la educación obligatoria, deberían ser, si cabe un servicio gratuito y de calidad para el apoyo a los valientes padres que deciden en estos tiempo traer un hijo al mundo.

Así en los casos en los que las familias no podían costearse una guardería de uno y menos la de dos de sus hijos, la única posibilidad para poder tener hijos es tener a unos abuelos cerca que pudieran apoyar en el su cuidado y atención.

Los padres concilian sus horarios encajándolos meticulosamente con los de la escuela infantil y las obligaciones parentales. Pero, qué pasa cuando los horarios se desencajan, que pasa cuando uno de los niños se levanta con fiebre, con tos, con mocos, después de una mala noche. Menudo momento. No cabe otra alternativa en muchas ocasiones que tirar del ibuprofeno mirando para otro lado y llevar al peque a la escuela, con la congoja y culpa que nos acompaña todo el día, día en el que a cada momento miramos el móvil desando que no suene con una llamada de la escuela. Y en estos momentos, disponer de los abuelos es el mejor de los regalos.

Se dice que hay que ser padre para saber lo que realmente se siente, pues debe ser igual cuando uno es abuelo, hay que serlo para saberlo para poder sentirlo, pues el lazo que se establece entre abuelos y nietos es difícil de describir si llega el caso.

Cabe ahora hablar de otros abuelos que llegan a ser verdaderos superhéroes para esta sociedad y por la que pasan desapercibidos. Posiblemente desconocidos para muchos de los que estáis leyendo este artículo. Y pensareis, unos abuelos que pueden hace algo más de lo que ya hemos comentado en el apoyo en la conciliación. Sí, me refiero a los abuelos acogedores, los que cuando por las circunstancias que sean sus hijos no se hacen o no se pueden hacer cargo de sus nietos y antes de que estos pasen a un centro de protección, son los abuelos los que se van hacer cargo de los peques en la figura de acogedores familiares. En estos casos no solo van a ser un apoyo para los padres, les toca ejercer de padres. Unos padres muy especiales y con una tareas difícil de desempeñar y llena de trabas.

En al Comunidad de Madrid las medidas de protección se realizan mediante acogimiento residencial y acogimiento familiar ( en la mayoría de los casos los abuelos), y la proporción ronda el 40/60%. En 2014 por ejemplo, de los 4.077 casos con medida de protección, 1.671 menores se encontraban en viviendo en una residencia de protección y 2.406 viven en acogimiento familiar, en la mayoría de los casos con los abuelos. Esta proporción es bastante similar para el resto de España.

En estos casos no solo les toca a los abuelos hacer de padres, tienen la tarea de restablecer la seguridad y la confianza de sus nietos en una figura de referencia adulta proporcionándoles la estabilidad y cuidados necesarios de los que en muchas ocasiones han sido privados, y que son necesarios para su adecuado desarrollo físico y emocional. Difícil tarea de emprender a una edad madura, pero que tantos abuelos llevan a cabo con la mejor de las herramientas, el amor y la paciencia.

Este papel que ejercen los abuelos en cualquiera de sus versiones es imprescindible no para muchas familias, sio para el resto de la sociedad actual y sin embargo pasan desapercibidos para la mayoría.

Mi próxima historia de vida que publicaré en unos días, relata el fuerte vínculo entre un nieto y sus abuelos, y a lo que en ocasiones se enfrentan estas familias acogedoras. Una historia en las que muchas de estas familias pueden verse reflejadas.


viernes, 30 de septiembre de 2016

MUJERES Y HOMBRES

¿EXISTEN DIFERENCIAS ENTRE LOS HOMBRES Y LAS MUJERES EN INTELIGENCIA?

Los argumentos de mucha gente para responder libremente a esta pregunta se basan generalmente en su propia experiencia. Voy a tratar de responder teniendo en cuenta los últimos estudios realizados sobre el tema.

Es preciso tener en cuenta que, en la investigación psicológica sobre las diferencias de sexo en las capacidades, rasgos y procesos psicológicos, se constata que las semejanzas superan las diferencias.

Encontramos ya diferencias en la escolarización. El ritmo de desarrollo es distinto para niños que para niñas. Estas se desarrollan más rápidamente, tanto física como mentalmente. En general, adquieren antes el lenguaje e inician antes la marcha. Durante la escolarización, las niñas superan a los niños en rendimiento, incluso en áreas que, como veremos, los hombres adultos superan a las mujeres adultas, como el razonamiento numérico o las habilidades espaciales. La mayoría de las niñas alcanza su máximo rendimiento intelectual y académico antes que los niños y será posteriormente, una vez pasada la adolescencia, cuando las diferencias tienden a suavizarse.

En cuanto a la Inteligencia General no existen diferencias en los valores promedios de Cociente Intelectual, pero es curioso encontrar que los hombres muestran una mayor dispersión en la distribución de sus puntuaciones que las mujeres. Por lo tanto, los hombres y las mujeres son en general igual de inteligentes y además las mujeres se sitúan mas agrupadas en torno a la medida del grupo y los hombres en una distribución más amplia.

Encontramos diferencias, no obstante, en aptitudes intelectuales específicas y así algunas investigaciones nos indican que los hombres se muestran claramente superiores en los tests de razonamiento matemático y de relaciones espaciales y que las mujeres son superiores en fluidez verbal, memoria primaria, rapidez perceptiva y destreza manual.

Existen algunas hipótesis que intentan explicar estas diferencias. Lo mas acertado es pensar que los responsables de estas diferencias son tanto causas endógenas (biológicas) como exógenas (sociales).

A nivel genético no existe actualmente un fundamento claro, pero se postula la hipótesis de relacionar el desarrollo mental con un rasgo recesivo ligado al cromosoma X. Otras hipótesis biológicas relacionan fenómenos hormonales y cognitivos.

Se establece también desde un determinismo neuroanatómico la hipótesis de que las habilidades verbales y el funcionamiento analítico se ligarían al hemisferio izquierdo y las tareas viso-espaciales y el procesamiento global se ligarían al hemisferio derecho. Así, dado que las mujeres maduran antes y se lateralizan antes, resultan perjudicadas para las tareas espaciales.

Las hipótesis socioculturales explican estas diferencias por el proceso de socialización y por la experiencia previa o práctica. Pone en relación estas diferencias con lo que culturalmente y socialmente se espera y exige a cada uno de los dos sexos. Actualmente las investigaciones muestran la reducción de las diferencias entre sexos con el paso del tiempo. Esto muestra como los cambios históricos provocan el descenso de las diferencias y ello porque estos cambios llevan consigo una similitud en las demandas y exigencias que desde lo social se hace tanto a hombres como a mujeres.

Sin ninguna duda la existencia de estas diferencias no nos incluye a las mujeres u hombres en un grupo determinado. Como he comenzado diciendo las similitudes entre hombres y mujeres supera a las diferencias y que las diferencias que se han encontrado no son en cuanto a potencialidad en inteligencia general sino en algunas capacidades de la misma. Posiblemente estas capacidades en las que unos superan o no a los otros tengan que ver con la adaptación que los mismos deben hacer a las diferentes exigencias sociales.



            

domingo, 25 de septiembre de 2016

Qué hacer con el aburrimiento???

EL ABURRIMIENTO

¿Quién no ha estado aburrido? Los hay que huyen del aburrimiento y por el contrario los que disfrutan del mismo. El aburrimiento es algo tan cotidiano que pocas veces llegamos a pensar sobre el hecho de aburrirse en sí mismo. Experimentamos este estado de “tedio” en nuestra tarea cotidiana, en el trabajo, en una sala de espera o estudiando para un examen. 

Por qué nos aburrimos. Una dosis buena de aburrimiento puede ser el motor de algo o el principio de iniciativas o acciones creativas, o puede servirnos de válvula de escape en nuestro sin parar de cada día, pero si nos pasamos aburriéndonos, nos encontramos con su lado más negativo que nos lleva al hastío y la falta de estímulo e ilusión. Se puede llegar a producir incluso, un cuadro de apatía, cansancio, anhedonia (incapacidad para experimentar placer) o trastorno del sueño, que se puede confundir con la depresión o, paradójicamente, con el estrés.
Este estado de ausencia de distracción está asociado con el cansancio o malestar causados por disgustos o por no tener nada que nos distraiga o divierta. Es considerado en muchos casos como una pérdida de tiempo y descrito como falta de motivación, rutina agobiante, agobio o cansancio de la vida, despropósito, desilusión.
El aburrimiento también puede llevar a acciones impulsivas o excesivas sin sentido, o incluso que perjudiquen los propios intereses. Algunos estudios sobre el comportamiento financiero han llegado mostrar que los accionistas pueden llegar a comprar o vender sin una razón objetiva simplemente porque se aburren y no tienen nada mejor que hacer. Otros estudios psicológicos sobre adicciones llegan afirmar que una de las razones que llevan a los jóvenes a entrar en el mundo de la droga y el alcoholismo es precisamente el aburrimiento.
Esta vertiente negativa del aburrimiento la encontramos también en el mal comportamiento de los niños más pequeños, dado que son estos momentos de aburrimiento los que inducen a cometer travesuras y dar más guerra.
Superar el aburrimiento solo requiere encontrar algo que hacer. Necesitamos averiguar por qué se siente uno aburrido y querer salir de un estado que nos invade y en muchos casos nos invalida. Hay muchas estrategias y alternativas para vencer el aburrimiento. Una forma muy habitual son los típicos pasatiempos o juegos que utilizamos en el tiempo muerto de una sala de espera.
Soñar despierto es una alternativa que recomiendo en pequeñas dosis, por la conexión que se establece con uno mismo y con nuestros deseos. No se necesita nada más que a uno mismo y sus pensamientos. Hay que tener cuidado, pues si superamos en dosis esta alternativa podemos llegar a aumentar el aburrimiento.
Muchas alternativas para vencer el aburrimiento tienen que ver con un cambio, un cambio de rutina, con algo distinto que hacer o novedoso. Puede ser tan fácil como cambiar la ruta de tu camino al trabajo o tan complejo como empezar una nueva actividad, como puede ser un nuevo deporte. Hay varias cosas que se pueden combinar y son fáciles y saludables, como escuchar música dando un paseo mientras soñamos despiertos.
Otra alternativa muy recomendable es hacer algo para alguien cercano, escribir una carta, prepararle una comida, una merienda, o cualquier cosa que pueda ser de su gusto. Hacer un voluntariado en algo que nos guste es también una buena opción.
No solo se evita el aburrimiento con uno mismo. Esta genial buscar o proponer alguna actividad a los que nos rodean. Compartir todas estas alternativas incrementa los beneficios de cada una de ellas.
Una última recomendación para cuando tengas un ratito de aburrimiento, es leer algún artículo o historia de vida de este blog.

domingo, 18 de septiembre de 2016

LIDERADGO

                               SER LIDER


Podemos definir liderazgo como un proceso en el cual los miembros de un grupo van a consentir que alguno de ellos sea el promotor y motivador de los demás para alcanzar los objetivos grupales. Generalmente va a ser este grupo el que otorgue el poder al líder y así la autoridad se legitima para trabajar, porque el grupo lo acepta y esta de acuerdo con su lugar.

El líder sería aquel que por su especial posición en el grupo sirve como fuerza dinámica principal, que estimula, motiva y coordina la organización en el cumplimiento de los objetivos del grupo, que inicia y mantiene la estructura de interacción del grupo.

Los líderes pueden ser elegidos por los miembros de su grupo, pueden también ser designados por una autoridad externa y también pueden surgir a medida que un grupo determinado va interactuando.

Los primeros estudios sobre la interacción en grupos pequeños mostraron que en estos a menudo se eligen dos líderes. Uno de ellos sería el de tarea, que sería el que toma las decisiones para el funcionamiento de ese grupo. El otro líder sería el socioemocional que tiene por objetivo mantener la armonía y motivar la participación de los miembros del grupo. Esta claro que los grupos necesitan de ambos lideres ya que sus funciones son vitales para el eficaz funcionamiento del grupo.

Como se ha visto en estudios posteriores tan solo una persona puede ser muy capaz para desempeñar ambos liderazgos en un grupo, en la concreción de la tarea y simultáneamente cuidando del bienestar psicosocial del grupo.

Los primeros investigadores del liderazgo tuvieron poco éxito al identificar rasgos o características de personalidad que definieran a unos líderes eficaces. Sin duda ciertas características facilitan el desempeño de las funciones del liderazgo como son la persistencia, la responsabilidad, la inteligencia, la participación, la comprensión, la popularidad, la sociabilidad, la seguridad, el autocontrol, el humor, la originalidad, etc.

Los estudios sobre estas características concluyeron que una misma persona, con unas determinadas características, podría ser un líder eficaz en un contexto, pero ineficaz en otro. La eficacia del liderazgo no es tanto de estas características del líder como de las características de la situación que motiva la necesidad de un líder. Por ello, para aumentar la eficacia del liderazgo, el estilo del líder debería coincidir con le tipo de liderazgo demandado por la situación. Así, la condición por excelencia de un buen líder es la flexibilidad para ajustar su estilo según la situación particular de cada momento.

Otros estudios sobre liderazgo muestran que las mujeres líderes tienen una ventaja sobre los hombres. Se considera que tanto los grupos como los miembros individuales se sienten más felices cuando su jefe es una mujer. Esto se explicaría porque las mujeres muestran más dedicación al estado de ánimo del grupo y estimulan más la participación en la toma de decisiones que los hombres.  También se demuestra que las mujeres trabajan tan bien como los hombres en cuanto a las medidas objetivas de eficacia de liderazgo.

Tres factores más favorecen o no las actuaciones del líder: 1) La naturaleza de las relaciones entre le líder y los miembros del grupo, cuanto más buenas sean estas mas favorable para su actuación, 2) El grado de estructuración de la tarea, de tal manera que cuanto más estructurada es la tarea más favorece la actuación del líder, y 3) La posición de poder del líder sobre el grupo, desde una posición fuerte, favorable para su actuación, a una posición débil, desfavorable en su caso.
           


domingo, 11 de septiembre de 2016

SONRISA PERDIDA DE LA INFANCIA

  
Otra historia de vida....

Otra noche que me despertó, esta vez con un fuerte ruido. Me asome a la cama de abajo y mi hermana seguía dormida. Entraba luz por la puerta. Mi madre hablaba a mi padre en bajito, parece que mi padre se había caído y se levantó gritando a mi madre con insultos y no sé qué más…la historia se repetía. Mi madre se ponía en nuestra puerta para que mi padre no entrara y volvían los golpes. Mi cuerpo era como una estatua de hielo, hasta que parecía que la cosa se calmaba y se apagaba la luz…al rato se escuchaban los ronquidos de mi padre y volvía la luz y el sonido del grifo del baño. Era seguro que mi madre estaba lavando algo, aunque creo que lo que sonaba eran las lágrimas de mi madre.

Los ronquidos seguían y me asome. Mi madre enseguida me arropo y me devolvió a la cama con un “no pasa nada cariño”. Por la mañana mi pijama tenía sangre y en la cara de mi madre había marcas Y arañazos.

Como era posible que mi padre que era tan bueno, algunas noches se convirtiera en aquel monstruo…no sé qué pasaba. Por la mañana estaba ahí tan cariñoso con mi madre, había hecho el desayuno, y no hacía más que decir cosas bonitas a mama.

“Ven aquí Clara, mira que rico esta esté bizcocho que ha hecho mama”. Mi madre, sin embargo, estaba como bloqueada, sin decir nada y con una mirada que me pedía que olvidara otra vez lo de anoche y siguiera la corriente a papa.

Sara, mi hermana entro en la cocina y ya no pude decir nada.

Mi madre tiene una pequeña papelería muy cerca de nuestra casa. Era de mis abuelos, pero ahora se encarga ella de todo. Sobre todo cuando empieza el cole, hay mucho lio y es cuando mi tía Clara ayuda a mama.  Mi hermana y yo nos quedamos en la trastienda todas las tardes haciendo los deberes hasta que nos vamos a casa.

Mi padre tenía un camión de los grandes y viajaba por todo el mundo. Pasaba mucho tiempo fuera y siempre venía cargado de regalos. Todo era genial. Luego algo paso, algo se rompió en el camión que no podía arreglarse y ya dejo de hacer esos viajes. Fue entonces cuando mi padre volvía tarde a casa y nos daba miedo.

Ahora conduce un autobús de excursiones a la playa que lleva abuelos. Pero esto no le gusta mucho y no nos cuenta nada de sus viajes como hacía antes, ni nos trae regalos. Ya no está tanto tiempo fuera y siempre regresa de noche. Ya no queremos que vuelva, porque cuando estamos solas todo está tranquilo.

Aquella tarde mi madre ya no estaba tranquila, creo que sabía que papa vendría por la noche. Nos acostó pronto y eso que era sábado. Yo no quería dormirme por si acaso, pero debí quedarme dormida hasta que los gritos de mi hermana me despertaron. Mi padre la había sacado de la cama haciéndola daño y gritando a mi madre algo de que no sabía si él era el padre de mi hermana y de lo que hacía mi madre en la tienda cuando él no estaba. Cuando me levante vi a mi madre tirada en el suelo y a mi padre amenazante. Yo suplicaba a mi padre para que soltara a mi hermana hasta que me empujó y después a mi hermana. Mi madre gritaba desde el suelo, pero no sé por qué no podía moverse. Mi hermana gritaba entre llantos a mama y mi padre se ponía cada vez más nervioso. Volvió a coger a mi hermana y empezó a pegarla y darle patadas. Mi madre inmóvil en el suelo gritaba y yo me abalance contra mi padre, pero me derribo de un manotazo. Algo debió darme en la cabeza, pues ya no me acuerdo de más.

Me desperté con fuerte dolor de cabeza. Estaba en un hospital. Mi abuela cogía mi mano. Mi hermana y mama estaban también en el hospital en otra habitación. Parece que papa siguió pegando a mi hermana hasta que el mismo llamo a mi tía Clara, antes de irse. Mi madre tenía las piernas rotas y mi hermana tenía muchas heridas y algo roto por dentro, pero ya había pasado el peligro. Por lo visto había perdido mucha sangre, pero ya estaba estable. Mi abuela lloraba y repetía que ella ya lo sabía y que se lo había dicho a mama muchas veces.

Mi abuela me acompaño a ver a mi hermana. Mi madre estaba allí en una silla con las piernas escayoladas llena de marcas y vendas. Estaba sin parar de llorar en silencio, como lo hace por las noches y yo la oigo. Mi hermana estaba todavía dormida, con vendas y, moratones y heridas en la cara. Pobrecita esto le iba a doler mucho. Yo empecé a llorar como mi madre.

Tardamos meses en recuperarnos. Mi hermana está bien, pero ha perdido su sonrisa. Se asusta por todo. Aunque estamos protegidas por la policía, seguíamos teniendo miedo de que mi padre vuelva. Mi abuela dice que la policía no le va a detener.







martes, 6 de septiembre de 2016

Ir al cole por primera vez

                COMIENZA EL COLEGIO


Un año mas se repiten las mismas escenas en los colegios con los más pequeños que comienzan el preescolar. Se agarran fuertemente a sus madres o padres, lloran, gritan y patalean. Otros niños son contagiados en esta angustia o temor de sus compañeros sumándose al concierto matutino de lágrimas y desconsuelo. También repiten escenas algunos veteranos en el colegio, sin duda el verano les hizo olvidar por completo la rutina del año pasado.

El miedo es natural e incluso es una prueba de inteligencia, ya que tiene una función protectora y positiva ante la presencia de un peligro. Los miedos más comunes a estas edades son el miedo a la oscuridad, a los animales, a las infecciones, a los ruidos fuertes, a la bruja, el coco, los monstruos... muchos de estos están claramente motivados y mantenidos por los adultos. Lo novedoso, los estraño, lo incierto, lo imprevisible provoca un miedo potencial. Todos estos miedos, en muchas ocasiones son agrandados por el pensamiento mágico y la imaginación que se desarrolla en esta edad.

Junto a este miedo evolutivo a lo novedoso confluyen, en el niño, el miedo a la separación de las personas que le dan seguridad, la actitud de los padres ante la separación y la de los propios profesores y demás niños. Tarde o temprano el niño termina por adaptarse gracias a la rutina escolar, que termina con lo novedoso de la situación para el niño y tranquiliza en las expectativas de este. (“Mi mama siempre viene a buscarme después de la siesta”).

Los papas pueden ir preparando al niño unas semanas antes de iniciar el colegio, pueden explicar como van aprender en el colegio, las actividades y juegos que allí se le van a enseñar, todos los amigos que van hacer. Si es posible se puede visitar la escuela, las aulas, el comedor, los pasillos, el patio, los columpios y conocer a los profesores y cuidadores, para que de esta forma se disminuya lo novedoso de la situación. 

A medida que se acerca el día es normal que el niño este más inquieto e intranquilo. Es bueno para él que sus papas puedan tranquilizarle diciéndole que es normal que este más nervioso al principio, como ellos también lo estaban, y como después van a encontrarse mucho mejor.

No es estraño ver algún papa o mama que después de dejar a su hijo los primeros días, salgan angustiados e incluso con lágrimas en los ojos. Es difícil, pero es importante que esta angustia no sea trasmitida a los hijos. Debemos despedirnos trasmitiendo seguridad y tranquilidad, dando una información objetiva y bien administrada. No se deben prolongar las despedidas ni tampoco hay que salir corriendo.

La escena de los llantos no solo se produce el primer día. La adaptación al colegio conlleva algún tiempo que no se puede determinar con exactitud, depende en cualquier caso de cada niño, de la actitud de los padres y del colegio, y de, en general, todo lo que rodea al niño.

Para ayudar al niño los padres deben hablar con él de lo realizado en la escuela, los papas pueden contarle sus propias y buenas experiencias. Resulta eficaz contar un cuento donde los niños puedan ver proyectados todos sus miedos, como decía en el artículo anterior. El cuento siempre debe tener un final feliz para que de esta forma el niño libere todo su miedo. 

El diálogo con los profesionales que trabajan con nuestros hijos debe ser continuo y debemos dejarnos asesorar por ellos, ya que van a ser estos quienes mejor nos informen de la adaptación de nuestros hijos en el colegio. Ellos deben conocer también cual es la actitud de los niños en su casa con respecto al colegio. Estos canales de comunicación y una actitud similar de padres y profesionales ayuda a la adaptación de nuestros hijos. En algunos colegios hacen ya una adaptación progresiva en el tiempo para que los más pequeños se vayan adaptando. 







lunes, 5 de septiembre de 2016

LA VUELTA AL COLE

                                                                                      DE NUEVO AL COLEGIO

Llegó de nuevo la vuelta al colegio y con ella, poco a poco, los niños se van adaptando a la rutina escolar. Aunque algunos, los más mayores, hayan mostrado sus resistencias a comenzar, en general están relajados con el regreso a clase

Los papás nos hemos pasado estos días preparando libros, uniformes, ropa, zapatos, cada detalle para este retorno. Es bueno que los niños colaboren en estos preparativos para que ellos vayan anticipando su vuelta. Cuando todos los preparativos están listos todos nos sentimos más seguros.

Otra de las cosas que más cuesta, como nos pasa a los adultos con la vuelta al trabajo, son los horarios. Podemos ayudar a los más pequeños para que se vayan acostumbrando al nuevo horario, acostándoles progresivamente antes para que puedan adaptarse y el primer día no sea un gran madrugón y vayan al cole cansados

En estos primeros días les toca a los profesores y demás profesionales de la escuela ayudar a los alumnos a comenzar el curso. Estos necesitan un tiempo para poder situarse y organizarse en toda una serie de novedades y cambios: nueva clase, nuevo sitio, nuevos profesores, nuevos compañeros, nuevos libros, nuevos cuadernos, etc. La adaptación suele ser buena y rápida dada la gran capacidad que para ello tienen los niños y, en general, en unos pocos días están acoplados a la nueva rutina escolar. También a los adultos, después de un mes de vacaciones, nos cuesta volver a nuestra rutina laboral.

No todos los niños consiguen adaptarse de igual manera y algunos necesitan más tiempo y más apoyo de padres y profesionales para encontrar su sitio en la escuela. Al igual que los niños que comienzan por primera vez el colegio y necesitan de un apoyo especial, los alumnos que han cambiado de colegio pueden necesitar un tiempo mayor para acoplarse a su nuevo colegio. Estos niños comparten el miedo a lo novedoso en mayor grado que los antiguos alumnos del colegio. Para poder evitarlo se puede, antes de comenzar el curso escolar, visitar la escuela con los niños y, si fuera posible, conocer a sus profesores y demás profesionales del centro.

Los primeros días y generalmente por las mañanas, suelen aparecen las resistencias de los niños para acudir al colegio. Los desayunos se hacen interminables, los niños parecen haber perdido sus habilidades para vestirse y no ponen nada de su parte para cumplir los horarios. Los padres se ponen nerviosos, ya que no sólo sus hijos llegarán tarde, sino que ellos mismos se retrasarán en sus trabajos. Todo este momento que antecede a la entrada al colegio por la mañana, se convierte en una situación estresante para todos. Por ello es mejor, si se da el caso, adelantar un poco los horarios los primeros días, para ir con tiempo suficiente y si estrés, para levantarse, asearse, vestirse y desayunar.

El mensaje que deben tener claro los niños es que, hagan lo que hagan deben ir al colegio. Los padres debemos animarles y es bueno tener un dialogo continuo con ellos, contarles nuestras propias y buenas experiencias escolares, debemos mostrar nuestro interés en todo lo que han realizado en la escuela y reforzarlo. Ayuda mucho a los mas pequeños contarles un cuento donde se puedan ver proyectados todos sus miedos y fantasías en relación al colegio, (“... y el osito Pachin al principio no quería ir a la escuela, pero pronto se dio cuenta de lo bien que allí lo pasaba y de lo mucho que aprendía y ...”). El cuento siempre debe tener un final feliz para que así el niño pueda, de alguna manera, verse reflejado en el mismo y pueda liberar todos sus miedos.

Para valorar la adaptación de nuestros hijos es fundamental el diálogo continuo con los profesionales que trabajan con ellos, debemos dejarnos asesorar, ya que van a ser quienes mejor nos pueden informar de cómo se va desarrollando su adaptación al colegio: si se muestran felices y tranquilos o se muestran más nerviosos e irritables, si tienen amigos y participan en cada una de las actividades, si comen bien o tranquilos o se eternizan en la comida. Además, son estos profesionales los que más van ayudar a nuestros hijos en su adaptación, para los cual debemos informarles, también, de la actitud que nuestros hijos mantienen en casa en relación con la escuela.




viernes, 26 de agosto de 2016

Diferencias entre hermanos

                                               HERMANO BUENO/HERMANO MALO

Todos hemos escuchado alguna vez la historia del hermano bueno y el hermano malo dentro de una misma familia. Los distintos estudios que versan sobre las diferencias entre hermanos que comparten un ambiente similar y comparten también la mayor parte de la herencia genética, aluden a que las diferencias que se encuentran tanto en inteligencia como en personalidad se deben a la interacción de varios factores.

Existe un ambiente personal no compartido en cada uno de los hermanos que es diferente. La experiencia nos muestra como en muchas de estas familias el ambiente compartido no es tan similar para los dos hermanos; y es que no fueron los dos hijos igual de deseados por los padres, ni éstos tenían la misma experiencia al nacer cada uno de sus hijos, ni esperaban lo mismo de cada uno, ni el lugar que ocupa cada uno es igual, etc. El ambiente personal es un factor determinante con bastante peso. En clínica, por ejemplo, nos encontramos familias que mantienen su equilibrio y unión gracias al desequilibrio, patología o problemas de conductas de alguno de sus hijos. La familia y muchas veces la pareja de padres hace o aumenta sus alianzas para poder soportar lo que les ha tocado con ese hijo.

Si les preguntamos a mayoría de los padres, responderían que la educación y el trato que han dado a cada uno de sus hijos ha sido el mismo. Este sin duda es el objetivo que todos tenemos, pero es inevitable hacer diferencias, incluso con hijos que nacen en un mismo momento. Esto sin duda no llega a ser tan diferenciador entre hermanos, si no que va marcando, junto con otros factores, las diferentes personalidades.

Otro factor importante es la propia dotación genética que no comparten los hermanos en su totalidad. En este sentido las investigaciones de la Genética de Conducta nos muestran, por ejemplo, que en la inteligencia el peso de la herencia es mayor que el de la personalidad. Pero entre el ambiente y la herencia lo que más peso tiene es la interacción entre ambos factores.

Un factor de vital importancia en la adolescencia, es el ambiente Extrafamiliar. La importancia y sentido de pertenencia de la familia que tenemos en la infancia pasa a segundo plano en la adolescencia, quedando en primer lugar el peso de las relaciones con los iguales. Los amigos son casi lo más importante, ellos les entienden, tienen problemas parecidos, les apetece hacer cosas similares. Tienen tal poder de simbiosis que, en estas edades, las pandillas, los grupos, las bandas, etc., para poder identificarse como tal, marcan a sus miembros una forma de vestir similar, unos gustos parecidos en música, lectura, política, piensan casi de igual forma, tienen los mismos intereses. Entre unos y otros se dejan llevar. Todo esto les da el sentido de pertenencia a un grupo, tan necesario e importante en estas edades donde se debe adquirir la propia identidad de cada uno.

En estas edades, por tanto, se cumple el dicho, “dime con quién andas que te diré quién eres”. Cuando más vulnerable es el joven y menor es el sentido de pertenencia a su grupo familiar, más necesidad se tiene de pertenecer y hacerse valer en un grupo de iguales. Este tiene un poder sobre el chico que puede hacerle cambiar de gustos, aficiones y formas de actuar.

En ocasiones, es el propio rechazo del grupo a un chico el que motiva que este tenga conductas llamativas y diferentes, para poder participar en el grupo, aunque sea de esta forma. Esto se ve muy bien en el aula en torno al chico que finalmente es apodado, por ejemplo, del “tonto” y que actúa de esta forma para captar la atención de su grupo

Así, es aconsejable, aunque de natural tengamos actuaciones diferentes con cada uno de nuestros hijos, afianzar el sentido de pertenencia a la familia y fortalecer la personalidad que se va construyendo en nuestros hijos.

lunes, 22 de agosto de 2016

Fomento de la creatividad....

LA CREATIVIDAD

Es difícil definir este rasgo que combina los efectos de las capacidades cognitivas con otros de naturaleza temperamental y caracterial. Es una capacidad para producir originales y nuevas ideas, objetos, conductas. Las tres características principales de las respuestas creativas son la espontaneidad, la calidad de las mismas y su originalidad.

Los sujetos creativos se caracterizan, en general, por ser poco convencionales; son perspicaces, flexibles, persistentes, valientes, espontáneos, independientes, animosos y poseen gusto estético e imaginación. La creatividad es una capacidad que se mantiene estable en los sujetos que la poseen y que se generaliza a todos los ámbitos en los que se desenvuelve la persona creativa.

La creatividad se relaciona con la inteligencia, pero no de manera lineal (a mayor inteligencia mayor creatividad y a menor inteligencia menor creatividad). Lo que muestran algunos estudios es que tener una buena inteligencia no conlleva ser creativo, aunque una creatividad alta presupone generalmente una inteligencia superior a la media. Por lo tanto, para ser creativo es necesario ser inteligente y no para ser inteligente es necesario que uno sea creativo.

Otros autores contradicen esta relación entre inteligencia y creatividad, estableciendo que se realizan actividades creativas en función del grado de seguridad y confianza social. Para otros autores las personas son creativas dependiendo de una combinación entre atributos de personalidad, de inteligencia y de los estilos cognitivos. 

Entre los atributos de personalidad necesarios para ser creativo tendríamos: La tolerancia a la ambigüedad, la persistencia para superar los obstáculos, las ganas de crecer, el saber arriesgarse, la valentía, la motivación, el coraje y el ánimo. Otras además que diferenciarían a los creativos de los menos creativos serían: la devoción al trabajo, la independencia de pensamiento y acción y el impulso u motivación por la originalidad y flexibilidad.

Otras características de personalidad asociadas a personas creativas no siempre son socialmente deseables, como la tendencia a la desinhibición, y algunas entran incluso en la categoría de psicopatológicas. Se puede destacar la variación de los estados de ánimo y los cambios en los niveles de actividad. Es por ello que frecuentemente se ha relacionado la creatividad con algunos trastornos, incluso psicóticos.

Por otro lado, la relación entre estrés y creatividad puede ser inversamente positiva. Así, el estrés puede ser un buen aliado de la creatividad, si se trata de un estrés moderado y motivante para la resolución de un problema, y a su vez el desarrollo de la creatividad es una medida preventiva para el estrés, ya que la creatividad hace la vida más llevadera y más libre de estrés. Da igual la profesión que tengas y el nivel de estudios, si consigues desarrollar la creatividad será un buen apoyo para que resolver tus problemas de la vida cotidiana.

Es importante tener la potencialidad de ser creativos, pero también es cierto que determinadas situaciones, experiencias, incluso profesiones motivan y estimulan el desarrollo de la creatividad y otras que cuanto menos la inhiben. Los creativos pueden encontrar antes soluciones a los problemas por esa capacidad de crear en este caso una solución original y novedosa. El que es menos creativo siempre usara las respuestas conocidas y esto puede hacer que sea menos eficaz, sobre todo en determinadas situaciones o profesiones.

La necesidad de innovar, cambiar y actualizar, es una realidad de interés para el futuro, por lo que potenciar la creatividad debería ser un objetivo educativo tanto para los padres como para los sitemas educativos.